Nos estamos sofisticando en la manera de combatir el daño que nos produce la vida que llevamos. Hemos desarrollado suplementos supersónicos cargados de antioxidantes y sustancias inverosímiles para mantenernos sanos, cuando nada de todo eso sería necesario si comprendiéramos y respetáramos, un
Ayer vivencié, en primera persona, algo muy importante que ocurre en el cuerpo cuando dormimos poco. Lo obvio, y que todos solemos sentir es cansancio, apatía, desgana, sensación de cuerpo pesado, tal vez dolor de cabeza, pero hay otro síntoma muy importante, y que suele pasar desapercibido, que
Los lácteos de leche cruda no han sido sometidos a ningún tipo de temperatura para matar bacterias, por lo que contienen probióticos naturales, además de mantener todas las propiedades nutricionales y las enzimas naturales para poderlos digerir sin problemas. Muchas personas con intolerancia a los
Siempre que puedas, compra lácteos A2. Provienen de vacas que por raza producen betacaseína A2, en vez de la A1 que es la que cuesta de digerir y la que suele sentar mal.
La betacaseína A2 es la que se encuentra en la leche materna. También en lácteos de cabra y oveja.
Los terapeutas nos hemos acostumbrado a hablar y a escribir respaldados por estudios científicos, como si la ciencia al corroborar lo dicho, lo hiciera más verídico.
Hemos llegado a un punto tal de desconexión con la vida y con nosotros mismos, y a un punto tan mental en nuestra manera de vivir, que