Las glándulas suprarrenales producen, entre otras, las hormonas adrenalina y noradrenalina. Estas hormonas pueden influir en la función de la tiroides, ya que las membranas de las células de esta glándula contienen receptores de dichas hormonas.

Si las glándulas suprarrenales, debido a un agotamiento (producido por estrés continuo o una mala alimentación o el exceso de estimulantes), producen poca cantidad de adrenalina o noradrenalina, los receptores de la tiroides no serán estimulados adecuadamente.

Por esto hay personas que no reaccionan bien al tratamiento hormonal tiroideo recomendado por los médicos, ya que el aumento metabólico causado por el tratamiento puede acelerar el agotamiento de las glándulas suprarrenales.

Ante un hipotiroidismo siempre hay que valorar la salud de las glándulas suprarrenales y tratarlas en paralelo.