Trata de pensar y sentir que tu enfermedad o desequilibrio se acompaña de un aprendizaje, de algo positivo que más tarde o temprano se manifestará.

En mi caso, gracias a la agorafobia, que me acompañó durante más de 20 años, acabé siendo terapeuta, viviendo el estilo de vida que siempre he querido y sintiendo pasión por mi trabajo.

Lo que durante años me pareció una cárcel, se acabó convirtiendo en mi libertad.