Las mujeres llevamos demasiados siglos programadas para gustar... gustar tanto física como mental y emocionalmente. Nos han enseñado a complacer, satisfacer, "estar" siempre y no defraudar.

Piénsalo ¿te sientes libre para hacer lo que realmente quieres? ¿Qué harías y no haces? Plantéate porqué no lo haces y verás tus condicionamientos.