Ahora en la montaña, los campos han sido cosechados y la tierra permanece durante un tiempo removida para descansar, que le dé el aire y el sol. Es fundamental ese descanso antes de volver a plantar semillas.

Nosotros deberíamos hacer como la tierra… tomarnos descansos entre nuestras distintas experiencias vividas, para que éstas reposen en nuestro interior, se coloquen y cobren sentido.

No confundas el descanso fértil con el vacío infertil.

Haz como la tierra… permítete estar en modo reposo de tanto en tanto.