Tiempo de descanso.

Los profesionales del deporte saben que es tan importante entrenar como descansar. En el tiempo del descanso es donde ocurren los beneficios del entrenamiento, donde se regeneran y fortalecen los músculos, y donde la mente se prepara.

En los animales lo vemos también, a mi gata Runa le encanta jugar pero su descanso es sagrado. Da igual si la tiento con comida y con su juego favorito, su momento de descanso no puede ser sobornado por nada del mundo.

Sin embargo, los humanos y no profesionales del deporte solemos tener un grave problema de aceptación en el “no hacer nada”… llega el fin de semana y hay que tenerlo a tope de planes varios porque de lo contrario la sensación es que se vuelve el lunes al trabajo sin haber aprovechado la vida, sin haber aprendido, visto, comido, bailado, caminado, divertido etc etc etc.

Y eso está muy bien pero ¿cuándo te paras a sentir todo lo que vives? ¿cuándo te paras a escuchar tu cuerpo? ¿Realmente siempre tiene ganas de hacer cosas? no ser que seas un yogui o un maestro de la meditación, es muy difícil escucharse estando en marcha.

Para de vez en cuando, descansa, escúchate, siéntete, es tan importante conectar como desconectar, el día como la noche, el frío como el calor… es posible que parad@ encuentres incomodidad, rabia, aburrimiento, vacío (nada de todo eso es malo, simplemente habla de una parte de ti)… o no, tal vez descubras un nuevo amig@, tú mism@ y te encante pasar tiempo contigo a solas.

Pase lo que pase, seguro que es lo que necesitas. Confía.