Abro El País y en la página 11 me encuentro con este anuncio de relojes y con un modelo muy atractivo publicitándolos.

Canas, arrugas, manchas, lunares, entradas... ni filtro ni photoshop, un hombre de cuarenta y pico, modelo y guapo, pero real.

Si la modelo fuera una mujer, le hubieran tapado y borrado todo a fuerza de filtros. Parecería más joven, por supuesto no tendría canas y mucho menos arrugas y poros en la piel.

Me parece horrible la presión a la que nos somete esta sociedad... pero lo peor es que esta sociedad la formamos también nosotras, mujeres. Estamos permitiendo que nos hagan creer que deberíamos encajar donde es imposible encajar para generar un descontento y, por ende, un consumismo innecesario.

Básicamente nos están utilizando para producir dinero y en vez de verlo creemos que somos erróneas y debemos cambiar.
¡
El cuidado de nosotras debe partir de la aceptación y no de la huida de quienes somos. No es lo mismo nutrir la piel por amor a ella, valorando el gran trabajo que hace, que ponerse una crema para tapar sus imperfecciones y por avergonzarse de ellas.

Piénsalo! Dale la vuelta a cómo te tratas. Tu cuerpo necesita sentirse querido por ti para estar sano... y eso solo depende de ti misma .