El tejido vivo genera energía. El organismo tiene un campo electromagnético generado por nuestros propios procesos biológicos. Este campo no sólo transmite sino que recibe y es, a través de él, que estamos en constante comunicación con nuestro entorno.

En este campo están impregnadas nuestras experiencias, positivas y negativas, creando una carga que influye sobre nuestro organismo. Como dice Caroline Myss, una de mis autoras favoritas, “la biografía de una persona, se convierte en su biología”.

Todo lo que vives y has vivido, todo lo sentido, está guardado en tu cuerpo, creando tu historia, tus enfermedades y desequilibrios. Sé selectivo a la hora de vivir, sentir, pensar, relacionarte… todo queda en tu campo electromagnético construyendo tu futuro presente.