Los antibióticos se prescriben para tratar gripes, cuando se sabe que este tipo de fármaco no actúa sobre los virus. La razón detrás de esto es evitar las infecciones bacterianas que pueden aparecer durante un proceso gripal.

Sin embargo, nunca se aconseja al paciente eliminar el azúcar o un exceso de alimentos dulces, los cuales alimentan a las bacterias responsables de dichas infecciones.

Los dentistas llevan años explicándonos que el azúcar genera que las bacterias de nuestra boca produzcan ácido, y este ácido es el que causa las caries. Por el contrario, esta relación azúcar/bacteria/ácido no se aplica para el resto de bacterias oportunistas en el organismo, y sin embargo, también ocurre de la misma forma.

Cuando tomas azúcar estás alimentando a las bacterias y acidificando el organismo. Dos factores que agravan el proceso y ralentizan la recuperación.

La próxima vez que tengas una gripe, no tengas la tentación de edulcorar la infusión de tomillo o el zumo de limón. Elimina completamente de tu dieta el azúcar, edulcorantes y exceso de fruta. Verás que el proceso gripal te dura menos días, con menos intensidad y con mucha menos posibilidad de que se te complique.